México D.F. Jueves 8 de abril de 2004
Lamentan declaraciones en torno al Esmeralda
Señora directora: Reciba usted nuestros
saludos respetuosos y hágalos extensivos a todos los jornaleros.
De igual forma, le solicitamos de la manera más atenta tenga a bien
publicar esta carta en su prestigiado medio.
Con desazón, tristeza y profundo malestar hemos
leído la nota de Andrea Becerril y Víctor Ballinas, publicada
en la página 13 de este miércoles, respecto del buque de
la armada chilena Esmeralda, que entró a un puerto mexicano.
Nuestro malestar tiene relación con las palabras del vicealmirante
del Estado Mayor de la Armada de México, Alberto Castro Rosas, y
senador perredista Antonio Soto Sánchez, ambos explicando lo inexplicable
o tratando de hacerlo, puesto que la verdad histórica o real es
diametralmente diferente.
Como ciudadanos y latinoamericanos nos sentimos estafados
por quienes aseguran algo sin ningún sustento, ni jurídico
ni mucho menos ético.
¿Cómo es posible que quien se supone representante
popular, tenga la desfachatez, la insensibilidad y la insolencia de hablar
de rumores respecto de las barbaries que se consumaron en la tristemente
llamada Esmeralda?
Sólo para refrescar la memoria de algunos nos remontaremos,
no a 1973, si no a 1991, cuando la Comisión por la Verdad y la Reconciliación
en Chile o Comisión Rettig llegó, entre otras conclusiones,
a que en diferentes recintos del ejército, la aviación, la
policía y la marina se había torturado, asesinado, desaparecido
y lanzado al mar a cientos de personas, y para ello se utilizó el
''patrimonio del país''. Por otro lado, existen diversas denuncias
y testimonios en los distintos organismos de derechos humanos en el mundo,
como Amnistía Internacional, Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, Naciones Unidas, etcétera.
Por tanto, sugerimos al señor senador y al señor
vicealmirante que se arrimen a los libros y a la historia de los pueblos
antes de que emitan alguna opinión de cualquier tipo. Más
aún de estos temas, que son de tanta sensibilidad. De esta manera
tendrán algún sentido sus palabras, puesto que lo único
que hacen es prestarse a ser transmisores livianos de las versiones oficiales
de los Pinochet, los Frei y los Lagos.
¡No señor vicealmirante! ¡No señor
senador!, no son problemas de reciprocidad ni de protocolo, ni mucho menos
de ponerle bombas a nada. Nos basta en el planeta con Bush y Al Qaeda y
demás terroristas.
La situación de Chile y de América es un
problema de sanidad y salubridad social. Es una intención hacia
la verdad, de justicia; es, quizá, la única vía para
lograr desde ahí pensar en la reconciliación, en la paz y,
obviamente, en la alegría.
Miguel Montecino, Arnaldo Rodríguez, ex presos
políticos de la dictadura chilena
Ofrece Xochimilco reforzar vigilancia
Señora directora: En relación con
la carta publicada ayer en El Correo Ilustrado de La Jornada, firmada
por la ciudadana Miriam Zepeda Flores, es importante informarle que la
delegación Xochimilco no organizó el baile del grupo Intocable,
que efectivamente se realizó en la clausura de la Fiesta de la Flor
más Bella del Ejido, la cual sí organiza la delegación
Xochimilco y que fue todo un éxito, con saldo blanco y mucho orden.
Respecto al referido baile, la delegación proporciona
el permiso para la realización del concierto con carácter
de revocable. Los organizadores deben de cumplir ciertos requisitos, como
son la seguridad privada para revisar a todas las personas que ingresan
al área asignada -que fueron más de dos canchas de fútbol-,
salidas de emergencias, baños portátiles y señalización.
La delegación apoyó con elementos de Protección
Civil y un operativo montado por el coordinador de Seguridad Pública
de la demarcación con policías auxiliares.
En relación con el incidente de la persona con
un arma, la delegación ha determinado que se endurecerán
los requisitos, las medidas y los operativos para evitar este tipo
de incidentes.
Licenciada Donajlolivera Reyes, coordinadora de Comunicación
Social en la Delegación Xochimilco
Precisiones de Nafin
Señora directora: Sobre la nota publicada
ayer, relativa a información de ingenios expropiados presuntamente
ocultada por Nacional Financiera, me permito puntualizar lo siguiente:
La empresa Promotora Azucarera (Poasa), con la que presuntamente
se incurrió en una coalición para ''impedir la actuación
de la Auditoría Superior de la Federación", se constituyó
conforme al artículo 29 de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales.
Si bien Nafinsa participa en su capital, los elementos básicos objeto
de fiscalización constituyen información a cargo de la propia
empresa, por lo que no es facultad de nuestra institución proporcionarla.
En cuanto al Fideicomiso Comercializador (Fico), éste
fue constituido por la propia Proasa, por lo que se trata de un mecanismo
privado sobre el cual es aplicable el artículo 118 de la Ley de
Instituciones de Crédito, que establece el secreto fiduciario por
el que se nos impide otorgar información sobre el mismo.
Hacer lo contrario implicaría incurrir en ilegalidades,
lo que en ningún momento ha hecho ni hará Nacional Financiera,
institución que ha actuado siempre en estricto apego a derecho.
Le reitero que Nacional Financiera mantendrá su
apoyo y cumplimiento a las disposiciones legales, además de seguir
dando respuesta puntual y oportuna a toda solicitud de información
que reciba. Todo ello dentro del marco legal y salvaguardando los derechos
de las personas e instituciones involucradas.
En Nacional Financiera hemos impulsado reformas que fortalecen
nuestra actividad institucional en un estricto apego a la legalidad. Además,
nuestro consejo directivo, que está formado por representantes de
la sociedad, tiene muy clara su responsabilidad.
Agradezco la oportunidad que me da de dirigirme a usted
y a sus distinguidos lectores, y me pongo a sus órdenes para proporcionar
o ampliar cualquier dato que juzgue conveniente.
Alejandro Rodríguez Cortés, director
de comunicación social
Respuesta de los reporteros
Señora directora: La carta del señor
Alejandro Rodríguez confirma en su totalidad la información
publicada ayer. Efectivamente, Nacional Financiera ocultó información
a la Auditoría Superior de la Federación (ASF), como se advierte
en la revisión de la Cuenta Pública de 2002, que se encuentra
en la Cámara de Diputados. También se confirma que Nacional
Financiera antepone el secreto fiduciario al interés de la ciudadanía
por conocer el destino de los recursos públicos. En todo caso, la
aclaración suscrita por el vocero de esa institución debería
turnarla a Arturo González de Aragón, titular de la ASF.
Roberto Garduño y Enrique Méndez, reporteros
El
Correo Ilustrado

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