PEMEXGATE
Prevé el STRM que la lucha electoral de 2003 enrarecerá el escenario nacional
Instan los telefonistas a sindicatos a redefinir nexos con partidos
PATRICIA MUÑOZ Y FABIOLA MARTINEZ
Los sindicatos independientes del país buscarán poner reglas y orden en su relación con los partidos políticos a fin de enfrentar la embestida gubernamental así como los "reacomodos y tensiones" que se darán entre los grupos partidistas en el proceso electoral de 2003. También trabajarán para configurar una "gran fuerza" gremial y profundizar su relación con otras organizaciones sociales.
El Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) convocará a la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y a la Federación de Sindicatos de Empresas de Bienes y Servicios (Fesebes) a adoptar nuevas acciones de lucha frente a las amenazas y las presiones corporativas inmediatas que se avecinan en el país para el próximo año.
Las organizaciones sindicales prevén que el clima político se podría tensar entre los partidos por el proceso electoral de 2003, y buscarán acuerdos con las representaciones políticas para enfrentar este periodo sin altibajos, sin presiones y en un clima de tranquilidad, no de golpeteo.
"Es indiscutible que el sindicalismo debe hacer su máximo esfuerzo para no perder la posibilidad de una verdadera transición a la democracia en México. El bono democrático es de los mexicanos", apuntó el sindicato de telefonistas, en un documento en el que anunció que convocará a las organizaciones independientes a desarrollar una nueva etapa.
Plantea que se propondrá un acuerdo nacional y ético para normar las relaciones de la UNT y de la Fesebes con los partidos políticos, porque la lucha electoral del 2003 puede tener efectos distorsionantes y enrarecer el escenario nacional.
"La necesidad de poner orden en la relación de los sindicatos con los partidos políticos obedece no sólo a la coyuntura electoral de 2003. En realidad, se trata de una necesidad histórica inaplazable, que debe definir el futuro político tanto de los sindicatos como de los partidos en México", expuso el STRM.
Indicó que es tiempo de acabar con la subordinación de los sindicatos y sus dirigentes a los partidos políticos, de la corrupción, la simulación y el entreguismo a cambio de cargos electorales o políticos, de evitar que los partidos sean una correa de transmisión de los intereses del poder hacia los sindicatos.
Buscarán un compromiso más claro para la transición a la democracia, en el que primero redefinan sus relaciones con los partidos, a efecto de ganar mayor autonomía y terminar progresivamente con prácticas que hasta ahora han beneficiado más a los dirigentes que a los sindicatos.
Un acuerdo político-partidista es sólo un primer paso, planteó el STRM. Un segundo aspecto es plantear una estrategia de acercamientos y, de ser posible, de alianzas estrictamente con organizaciones de trabajadores con las que se pueden establecer grandes propósitos y acuerdos de lucha común. Por lo que la UNT, la Fesebes y el STRM deben desplegar una estrategia intensa de alianzas y de acuerdos intrasindicales.