
▲ Vista del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl desde la Basílica de Guadalupe.
Foto José Carlo González
Fenómenos como el estiaje, la sequía y el estrés hídrico son factores que han influido, señala el vulcanólogo Hugo Delgado Granados, del Instituto de Geofísica
Daniel González Delgadillo