México D.F. Jueves 29 de enero de 2004
Avala créditos con parte de sus activos; ahora usó sus títulos de Repsol YPF
Pemex ya es el principal colocador de deuda en el mercado bursátil
Emitió un bono por mil 373.7 mdd; Fitch y S&P le asignan altas calificaciones
VICTOR CARDOSO Y JUAN ANTONIO ZUÑIGA
En menos de un año Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha convertido en el principal colocador de deuda en el mercado bursátil mexicano, con bonos por 21 mil millones de pesos. Al mismo tiempo, la principal empresa del país ha llegado al extremo de avalar créditos con parte de sus activos.
En operaciones realizadas los últimos dos días la paraestatal emitió un bono por mil 373.7 millones de dólares con garantía del valor de las acciones que posee en la hispano-argentina Repsol YPF. Además, lanzó tres emisiones de certificados bursátiles por 11 mil 500 millones de pesos, que en el mercado nacional tuvieron una demanda 3.4 veces mayor a ese monto.
Para este año la empresa tiene considerado un programa de financiamientos mediante la colocación de certificados bursátiles por entre 7 mil y 8 mil millones de dólares (unos 90 mil millones de pesos). Se estima que, de esos recursos, una tercera parte se obtendrán en el mercado bursátil local.
Aunque la petrolera no especificó claramente el destino de los recursos, analistas bursátiles consideraron que, al menos, los obtenidos en el programa de colocación de certificados bursátiles tendrán como destino el financiamiento de gran parte de los denominados proyectos de infraestructura productiva de largo plazo con impacto diferido en el registro del gasto (Pidiregas).
Monetización de acciones
El pasado martes Pemex realizó la colocación de un bono intercambiable por 4.81 por ciento de las acciones que posee desde 1979 en Repsol YPF, que en total sumó mil 373 millones 738 mil dólares.
La paraestatal explicó que no es la primera ocasión en que utiliza esos títulos para obtener financiamientos. ''En los últimos años Pemex ha realizado operaciones para monetizar su posición en acciones de Repsol YPF y la constante en estas operaciones es que ha mantenido los derechos corporativos y patrimoniales que le otorgan las acciones'', explicó.
En esta ocasión el bono colocado en los mercados bursátiles internacionales, con vencimiento al 26 de enero de 2011 y a una tasa de interés de 4.5 por ciento anual, podrá intercambiarse por las acciones de Repsol YPF. Pemex mantiene la prerrogativa de entregar esos títulos en pago a los inversionistas o el equivalente en efectivo para mantener su posición accionaria.
Campeón de deuda
Al comentar la colocación de esas emisi ones, la calificadora Fitch afirmó que con eso ''Pemex nuevamente establece una marca para emisores corporativos en el mercado de deuda bursátil''.
Tanto Fitch como Standard and Poor's asignaron las más altas calificaciones a la emisión de deuda de la paraestatal, basados en el respaldo que tendría por parte del gobierno mexicano, así como el monto de sus reservas probadas y probables.
Sin embargo, Fitch alertó acerca de que ''la perspectiva crediticia pudiera verse influenciada por factores como el riesgo de interferencia política y la vulnerabilidad al redireccionamiento de fondos''. Eso último implicaría que los recursos pudieran, discrecionalmente, ser utilizados para fines distintos a los anunciados a los inversionistas.
También puso de relieve que Pemex ''cuenta con un sólido perfil financiero antes de impuestos'', pero no dejó de señalar que el monto del endeudamiento total de la paraestatal pasó de representar 62.4 por ciento de su capital en 2001, a 73.8 por ciento en 2002, ''reflejando un mayor apalancamiento asociado al ambicioso proyecto de inversión''.
Necesidades insatisfechas
Cada vez más, Pemex ha tenido que recurrir al expediente de la deuda para completar sus necesidades de inversión. En las últimas dos décadas la paraestatal ha tenido que aplazar proyectos y esto, a su vez, provocó que sus reservas cayeran 8.4 por ciento sólo en 2002.
Ese año las reservas probadas sumaron 17 mil 500 millones de barriles de petróleo crudo, mientras las reservas probadas de gas seco disminuyeron 7.8 por ciento, para situarse en 15 trillones de pies cúbicos.
A esto se debe añadir que actualmente a Pemex le cuesta más caro producir un barril de petróleo crudo que hace 10 años. Esto se debe al incremento de los gastos asociados a la inyección de gas para aumentar la presión en los pozos petroleros.
Además, la fuerte carga fiscal sobre Pemex ha limitado el acceso a los flujos operativos internos, ''lo que a su vez ha forzado a la compañía a obtener fondos en el mercado de deuda internacional para financiar sus proyectos'' y es probable que siga dependiendo del financiamiento externo ''para soportar su importante programa de inversión''.
Fitch descarta que la carga fiscal de la empresa petrolera ''disminuya en un futuro'', dado que Pemex es el mayor contribuyente de ingresos del país.
Entre las más respetadas
Por segundo año consecutivo Pemex fue reconocida como una de las empresas más respetadas de México, según un estudio realizado por Price Waterhouse Coopers en conjunto con Financial Times. La encuesta para el estudio se levantó en 20 países entre más de mil directores de empresas, gerentes, líderes de ONG y representantes de medios de comunicación para distinguir a las empresas que están marcando el ritmo del ambiente de negocios a nivel global y en México, según informó la paraestatal anoche en un boletín de prensa.
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