El cártel del Golfo intenta recuperar el control del noroeste, según Canales Clariond
Detienen en Tamaulipas y NL a presuntos narcos ligados al grupo de Osiel Cárdenas
Elementos policiacos de Nuevo León y efectivos de la Agencia Federal de Investigaciones detuvieron la noche del sábado, en el municipio metropolitano de San Pedro -conurbado con Monterrey- a seis personas, entre ellas Graciela García Flores, hermana del presunto narcotraficante Donaciano García Flores, El Chacho, supuesto capo que controlaba la plaza de Nuevo Laredo y a quien el lunes pasado sacó a punta de metralleta un comando de casi 20 sujetos de la casa que tenía en el fraccionamiento Colinas de San Jerónimo, en Monterrey, y fue hallado muerto un día después en Nuevo Progreso, Tamaulipas.
Según la Procuraduría de Justicia del Estado de Nuevo León, en el secuestro del narcotraficante murió además Juvenal Sánchez Torres, presunto lugarteniente de El Chacho; aún se desconoce el paradero de otras cuatro personas a quienes se llevaron del inmueble de García Flores personas vestidas como agentes de la Procuraduría General de la República.
El gobernador de Nuevo León, Fernando Canales Clariond, sostuvo que las recientes balaceras y ejecuciones protagonizadas por narcos en la entidad obedecen a que el cártel del Golfo, que encabeza Osiel Cárdenas Guillén, estaría intentando reasumir el control en el noreste del país.
Graciela García Flores, tres sobrinos suyos y otros tantos empleados de la familia fueron interceptados por los agentes policiacos cuando a bordo de una camioneta pretendían abandonar el domicilio ubicado en la colonia Hacienda San Agustín, zona donde se localizan los dos hoteles más lujosos del área metropolitana regiomontana: el Quinta Real y el Presidente Continental.
En Matamoros, Tamaulipas, fuerzas especiales del Ejército detuvieron al colombiano Rubén Villa García, El Colocho, y a los mexicanos César Cuauhtémoc Sánchez Villa y Sergio Amadeo Benavides Araiza, acusados de pertenecer a la organización criminal del cártel del Golfo, que dirige Osiel Cárdenas Guillén.
Informó lo anterior la Secretaría de la Defensa Nacional, la cual añadió que la acción "fue llevada como siempre" dentro del marco de colaboración con la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO) de la Procuraduría General de la Reública.
De acuerdo con un comunicado de la dependencia, a raíz de las investigaciones realizadas por el Ejército se estableció que el colombiano Villa García era representante de los cárteles productores de cocaína de su país y tenía como misión coordinar envíos de droga en la frontera tamaulipeca.
Sánchez Villa era el contador de la célula delictiva que encabeza Ezequiel Cárdenas Guillén, El Tormenta, y Benavides Araiza era ayudante del primero.
Al momento de su detención -cuyas circunstancias no se dieron a conocer- les fueron asegurados cuatro fusiles AK-47, un rifle calibre 22, una escopeta Line Field, un fusil R-15, tres pistolas, una granada de mano fragmentaria, dos cargadores AK-47; mil 832 cartuchos útiles, dos cargadores AK-47, mil 832 cartuchos de diferentes calibres, una camioneta Lobo, otra Navigator y una más modelo Explorer blindada, así como un Taurus color arena, mil 300 grapas de cocaína y dos mil 200 sobres de mariguana.
La Defensa Nacional indicó que los sujetos fueron trasladados a la ciudad de México en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana para ser puestos a disposición de la UEDO.
Por otra parte, el juzgado primero de distrito A en materia de procesos penales federales en el estado de México declaró infundado el auto de libertad por desvanecimiento de datos promovido por Jesús Labra Avilés, El Chuy Labra, quien era considerado el cerebro financiero del cártel de los hermanos Arellano Félix.
La diligencia se dio en el marco de la causa penal 24/2000 en la que Labra Avilés fue consignado por delincuencia organizada y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército. Con la resolución judicial continuará el proceso en su contra, iniciado el 5 de junio de 2000. DE LAS CORRESPONSALIAS