Ante 65 mil fanáticos, en el Estadio GNP Seguros, la banda ofreció “un fiestón”
Sábado 29 de noviembre de 2025, p. 6
Panteón Rococó armó “un fiestón” y celebró a lo grande su 30 aniversario en el Estadio GNP Seguros, ante 65 mil seguidores que sucumbieron con frenesí al “sonido cabrón” de la banda mexicana, que además alzó el puño por una Palestina libre y el alto al genocidio en Gaza, además de que pugnó por el fin de la violencia y las desapariciones forzadas en territorio mexicano.
La gira Panteón Rococó XXX Aniversario. Generación del 95, en la primera de dos fechas, fue espectacular, pues el combo skasero encabezado por su vocalista Dr. Shenka, no sólo apostó por la resiliencia, la resistencia, la paz, la unión, la libertad, la lucha popular y la empatía social, sino que corroboró su versatilidad y madurez musical con una amplia gama de ritmos y géneros que convirtieron en “un mundo de locos” el inmueble de Iztacalco, donde estuvieron acompañados por Amilcar, Lengualerta, Pascual Reyes, Carolina Ross, María Daniela y su sonido lasser, Pee Wee, Alemán, Sabino, Lng/SHT y María Barracuda.
El octeto no se limitó y las miles de almas escucharon rock, reggae, punk, música disco, cumbia, regional mexicano, rap, entre otros sonidos que provocaron la fascinación multitudinaria, el mar de cuerpos balanceándose fue una constante. La parafernalia incluyó fuegos artificiales, electrizante juego lumínico, rayos láser y proyecciones animadas en pantallas; además se anunció, que pronto estará en salas de cine el documental Resiliencia.
Casi 15 minutos antes de las 22 horas se apagaron las luces y la emblemática banda tomó el escenario. Se escucharon los miles de gritos que unidos parecieron unirse para dar forma al gran rugido que recibió a los anfitriones de una noche especial. En todos los puntos del estadio, se veían, de mano en mano, las diversas bebidas, mientras los vendedores de alimentos daban alivio a quienes tenían apetito.
En el escenario, entre los instrumentos, se observaron una estrella roja, así como con las siglas del EZLN. Y tras lanzar su alegre saludo, Dr. Shenka, quien se sobrepuso recientemente a problemas de salud, inició el repertorio con Punk-O, Asesinos y Estrella roja. Desde ahí se encendieron los ánimos. Las luces iluminaron el recinto y el fiestón comenzó con letras conocidas y bailes catárticos. Los círculos de paz y resistencia, con el slam, comenzaron a verse en diversos puntos de la explanada y en las gradas también comenzó el contoneo de cuerpos, brincos y cánticos: “¡Oeeeeeeee oeeeeee oeeeeeee Panteón, Panteón!”.
Siguieron La ciudad de la esperanza, 90 segundos, No te C y Dime, tras la cual la alegría fue unánime y Luis Román Ibarra, nombre real del cantante expresó: “Buenas noches mi gente y Ciudad de México; gracias por estar con nosotros celebrando 30 años, recordando las clases en la preparatoria, las tocadas en Ciudad Universitaria; hemos crecido buscando una manera de progresar, fuimos buscando empleos; de repente conocimos a nuestra pareja y nos convertimos en padres y jefes de familias. Además muchas personas están celebrando esta noche su primer concierto: ¡bienvenidas las nuevas generaciones!”.
La rola Triste realidad con Amilcar y Lengualerta abrió la intervención de los artistas invitados; Cha cha love, tema lanzando recientemente se entrelazó con las vibrantes El último ska, Toloache pa’mi negra y Vendedora de caricias, rola interpretada por Pascual Reyes en mancuerna con Shenka.
“Qué maravilloso estar esta noche tocando luego de 30 años de trayectoria con todos ustedes adornando este bello lugar y vámonos con la que sigue.. es Bier & ska”, expresó el cantante. Con esta rola y su letra se recordó una cotidianidad: “Ayer en el trabajo me dijeron que quedaba liquidado de mi puesto, y que no era culpa de ellos, que el recorte fue que a otros les fue peor de lo que a mí me fue. Saliendo a la calle me di cuenta de que no tenía ni pal taxi, así que caminé, vagando por el barrio fue que recordé que hoy se vence el mes del depa que renté”.
El alboroto en el recinto fue inevitable, el movimiento de los asistentes fue una vorágine, que permitió a la banda afirmar que aún continúan disfrutando haciendo música. El grupo demostró ante el repleto estadio su cercanía, armonía y conexión luego de tres décadas de ska, éxitos y múltiples desafíos.
Consignas contra la violencia, las desapariciones y el número de víctimas, se difundieron en el inmueble, entre otras referencias al EZLN y en Marcos Hall se recordó a la patria, al hombre encapuchado en la selva “para gritarle al gobierno que estamos hartos de miseria, de violencia y malos ratos, que se gasten nuestra feria”.
Derechos plenos para todos
Con Borracho, Pequeño tratado de un adiós, Hostilidades, Acábame de matar y la cumbia Mil horas, los panteones no dejaron que se apaciguaran los ánimos. Luego de Páralo, Nada pasó y Parison llegó un momento en que la solidaridad se extendió y en Caminemos juntos se expresó “que el miedo nos alcanza, el hambre nos incita a morder justicia, que quizás no llegará”.
Enseguida, Dr. Shenka y los músicos se sumaron a la petición global de alto a la masacre en Gaza y emergieron los colores de la bandera palestina en pantallas: verde, negro, blanco y rojo. El mensaje expuesto fue por una activista: “Años, décadas de ocupación, de crímenes de guerra y de lesa humanidad; exigimos alto al genocidio, fin a la ocupación de las tierras árabes, derecho de retorno y derechos plenos para todos”.
Desde el Comité Nacional Palestino, sostuvo la mujer, “nos convocan a unirnos al boicot y exigir al gobierno mexicano el cumplimiento del tratado comercial y sanciones desde la ONU…Todos somos corresponsables de detener el horror que ha vivido el pueblo palestino durante más de 78 años. ¡Viva Palestina libre! Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá!” En tanto, Dr. Shenka y Lengualerta mostraron la bandera palestina y portaron la tradicional kufiya, considerada símbolo de la lucha de ese pueblo.
Luego de ese emotivo momento, se escucharon los acordes de La dosis perfecta, que puso de nuevo el ambiente vibrante entre los miles de asistentes y el slam volvió a su apogeo; Viernes de webeo, 1993, Quiero contigo, Esta noche y Rojo fueron marcando el fin de una celebración espectacular. Pero bien sabían los músicos que no se iban a ir sin tocar las famosas y solicitadas La carencia y Arréglame el alma, esta última con María Barracuda, puso fin a la celebración de un viaje de tres décadas de baile, paz y resistencia.
Continúa el festejo, los panteones llegarán a San Luis Potosí el 6 de diciembre y seguirán la gran celebración en otros puntos del país en 2026.












