Más de 130 horas de audio del historiador y periodista se pueden consultar en línea en el archivo del Camena
Jueves 28 de agosto de 2025, p. 14
El destacado periodista argentino Gregorio Selser murió hace 34 años, el 27 de septiembre de 1991. Pero hoy cualquiera puede volver a escucharlo de viva voz, desgranando sus análisis sobre los grandes temas de su tiempo y su región, el continente americano.
En los archivos sonoros del Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (Camena), de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, se pueden consultar más de 130 horas de audios con conferencias académicas, entrevistas o programas radiofónicos sobre los temas que ocuparon la prolífica producción del escritor, historiador y periodista.
Digitalizadas y “limpiadas” por la Fonoteca Nacional, y organizadas por ejes temáticos por el pequeño equipo de Camena, estas grabaciones pueden ser consultadas en forma gratuita por los usuarios. En los seis meses que llevan en operación se han registrado más de 180 mil visitas de profesores y estudiantes, investigadores y académicos de todo el mundo.
Es posible escuchar nítidamente, por ejemplo, una conferencia sobre las amenazas del narcotráfico a fines de los 80, cuando el tema parecía aún distante en el horizonte regional. O una exposición sobre los tensos días previos y posteriores a la invasión de Panamá en 1989 (hoy pertinente de cara a la coyuntura de Venezuela). O quizá revisitar la entrevista a profundidad que realizó al primer ministro de Suecia Olof Palme, pacifista en plena guerra fría, asesinado en 1986; con el entonces vicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez o el mismísimo Fidel Castro, entre muchas figuras claves de la época.
Son 136 horas de grabaciones en aquellos antiguos casetes o microcasetes que fueron resguardados por su esposa, Marta Ventura. Los audios fueron adquiridos en 2005 por Camena, centro que su directora, Beatriz Torres, describe como un sitio “militante de la memoria”.

El fondo Selser del archivo de Camena contiene cerca de 3 millones de piezas, entre artículos y ponencias, correspondencia y las fichas de trabajo con las que el escritor –que vivió los últimos 15 años de su vida refugiado en México– elaboró dos de sus obras más importantes, los libros de César Augusto Sandino y “su pequeño ejército loco”, que enfrentó en los años 20 del siglo pasado a las tropas invasoras en Nicaragua y Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina (cuatro gruesos tomos que abarcan la historia y la memoria del expansionismo estadunidense desde 1776 hasta 1990).
A la fecha, el acervo ha digitalizado en su plataforma 21 fondos con donaciones diversas. Entre otros, el archivo personal de Rosario Ibarra de Piedra y del Comité Eureka; todas las fichas de investigación y trabajo que utilizó el escritor Paco Ignacio Taibo II para sus libros sobre Ernesto Che Guevara y Pancho Villa, una biografía narrativa. También el archivo del obispo de Cuernavaca Sergio Méndez Arceo y la documentación de la diócesis morelense del periodo en que él fungió de prelado; la Colección Demetrio Vallejo, el histórico líder de los ferrocarrilero; varios archivos de las redes del exilio argentino y de organizaciones de derechos humanos.
Más de la mitad de las visitas digitales que se registran consultan los materiales de Gregorio Selser, muestra palpable de que, a 34 años de su muerte, “sigue caminando por el mundo educando gente”.