Viernes 22 de mayo de 2009, p. 20
Chilpancingo, Gro., 21 de mayo. El gobernador de Guerrero, el perredista Zeferino Torreblanca Galindo, rechazó dialogar con el Ejército Revolu- cionario del Pueblo Insurgente (ERPI), como propuso el Congreso local, “porque (la guerrilla) no lo ha solicitado; que lo haga y que deponga las armas”, dijo, aunque se manifestó dispuesto a impulsar una ley de amnistía, siempre y cuando el gobierno federal haga lo propio. Justificó su postura porque “los grupos armados surgieron cuando la democracia y las elecciones eran una simulación”. El gobernador definió a Omar Guerrero Solís –comandante Ramiro– como un delincuente que se fugó de la cárcel y por tanto debe ser detenido. Asimismo, rechazó tajante los señalamientos que hizo el jefe militar del ERPI de que su gobierno protege a Joaquín El Chapo Guzmán y al ex alcalde de Petatlán, Rogaciano Alba Álvarez, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de la defensora de derechos humanos Digna Ochoa, ocurrido en 2001, luego de cuyas investigaciones y en medio de contradiciones, las autoridades encargadas del caso determinaron que la activista se suicidó.