México D.F. Miércoles 3 de septiembre de 2003
Canción de Manu Chao para Muguruza
El músico vasco, nueva víctima de la intolerancia
LUIS HERNANDEZ NAVARRO
Fermín Muguruza tomó el micrófono
en el Foro Alicia la noche del 11 de julio de 1998. ''Hace tres años
-dijo- nos corrieron de México por apoyar a las comunidades en resistencia
en Chiapas. Hoy, tres años después, les vuelvo a decir: ¡Viva
el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!" La multitud
estalló en aplausos.
Hoy, al igual que le sucedió en México en
1996, el músico vasco es víctima de la intolerancia. Tres
conciertos de la gira Jai Alai Katumbi Express (que en español
significa algo así como: Fiesta Alegre Rápida del barrio
de Río Katumbi), que efectúa junto con Manu Chao, fueron
cancelados en las ciudades de Málaga y Murcia. Los organizadores
del espectáculo exigieron al autor de Clandestino que Muguruza
no participara en las tocadas, porque su compromiso con el independentismo
vasco ''hiere la sensibilidad de no pocas personas".
Fermín no es el único artista vasco acosado
dentro de España por sus ideas. El grupo Soziedad Alkoholica, formado
en 1988, ha sufrido desde 1992 un clima de linchamiento que ha provocado
la cancelación de muchas de sus presentaciones.
The Clash y Public Enemy como fuente
Muguruza es uno de los rockeros vascos más reconocidos
y populares internacionalmente. Ha producido 18 discos con sus bandas Kortaku,
Negu Gorriak o como solista, además de haber participado en multitud
de grabaciones junto a bandas como Dut, Tijuana No, Todos tus muertos o
Nación Reixa.
Promueve
además la disquera Esan Ozenki Records (Grítalo fuerte, en
su traducción castellana), que funciona sobre principios como la
autogestión y la independencia, y busca mantener la coherencia entre
la música, la palabra y el compromiso con la realidad. El sello
promueve a muchos músicos vascos que no cuentan con una empresa
que los arrope. Tiene además un subsello para difundir grupos de
otros países comprometidos con la transformación social,
llamado Gora Herriak (Viva los pueblos).
Aunque Fermín aprendió a tocar el acordeón
a los ocho años de edad, encontró su destino al escuchar,
en 1979, en la ciudad de Donosti, en el País Vasco, al célebre
grupo The Clash, buque insignia del movimiento punk. "Me fui a Londres
a comprar una guitarra Telecaster y vi claro que tenía que expresarme
con la música", dijo a Igor Cubillo a finales de 1997, en una entrevista
publicada en Egin. El era entonces, en el sentido más amplio
de la palabra, un chavo punk de la calle. Las canciones se convierten en
el instrumento para vivir y ahuyentar el dolor, en la vía para decirlo
todo.
Nueve años después, al oír en París
al grupo de rap Public Enemy, tiene la segunda influencia definitiva en
su formación personal.
Con su hermano Iñigo y con Trenku Armanderiz funda
su primera banda: Kortaku. El grupo mezcla ska, punk y reggae y lo adereza
con letras divertidas y rebeldes que, en sus palabras, son "canciones impregnadas
de un compromiso militante con la realidad, palabras desnudas creadas para
unificarse con la música, para cantar o, mejor dicho, disparar sobre
una melodía, para conseguir la integridad en una canción
con la musicalidad que cada palabra lleva implícita". En este periodo
surgen obras como Nicaragua sandinista y A la calle.
Perteneciente a una generación de vascos que perdió
su lengua como resultado de la represión franquista, compone sus
primeras letras en español. No renuncia, sin embargo, a reapropiarse
de su cultura e identidad. Como muchos otros jóvenes vascos de su
época aprende euskera de mayor y reivindica sus raíces. A
partir de Kolpez Kolpe comienza a componer y cantar en la que considera
es su lengua.
Negu Gorriak
La banda Kortaku se disuelve después de producir
cinco discos. Muguruza forma entonces Negu Gorriak, probablemente el grupo
de rock vasco más conocido e influyente en años, pionero
en la fusión de estilos. "Estoy convencido -dice- de que el mestizaje
musical es uno de los antídotos más eficaces contra la ola
de racismo y xenofobia."
Fermín ya es, en ese momento, un personaje público,
una voz reconocida. Activista de Herri Batasuna, combina su compromiso
con la causa del nacionalismo con un intenso internacionalismo. Su mensaje
es sencillo y directo: el pueblo vasco tiene el derecho a decidir su futuro.
El grupo recorre el mundo y graba ocho discos. Dos de
sus integrantes son insumisos. La denuncia en Corrupción
sobre los vínculos existentes entre la Guardia Civil española
y el narcotráfico provoca que se les lleve a juicio. Ocho años
después ganan la demanda.
Fermín Muguruza tocó por primera vez en
México con Negu Gorriak en 1993, en uno de los antros más
conocidos de entonces: el LUCC, La Ultima Carcajada de la Cumbancha (nombrado
así en honor de la canción de Agustín Lara). Cuál
no sería su sorpresa al encontrarse con un auditorio abarrotado
que cantaba sus piezas en ¡euskera! Milagros del Chopo y la piratería,
la obra del músico vasco era conocida y reconocida por un buen grupo
de fans mexicanos.
Solidarios con la causa zapatista desde su surgimiento,
Fermín y dos integrantes de Negu Gorriak viajaron a Chiapas en abril
de 1996. Detenidos en un retén militar, fueron citados por Migración.
Sin embargo, no llegaron a la "invitación" oficial. Tenían
una reunión más importante: un concierto en apoyo a las comunidades
rebeldes: El Aguascalientes sobre ruedas. Al día siguiente,
cuando salían del país, la migra se encargó
de despedirlos llevándolos personalmente hasta el avión...
Uno de ellos, el baterista Mikel, fue detenido e incomunicado durante cuatro
días, a pesar de que había pagado la multa desde el momento
mismo en que fue apresado.
Negu Gorriak se disolvió cuando se encontraba en
la cúspide de su fama. Según ellos "decidimos movernos de
la proa de la embarcación que provoca grietas entre los icebergs,
hacia otros puntos que ocupan la tripulación, ya que las energías
que utilizamos para acabar con la explotación del hombre por el
hombre y para vivir libres sin estar subordinados a nada y a nadie nunca
desaparecen, sólo se transforman".
En el camino
Muguraza comienza entonces su carrera como solista, irónicamente
con una larga serie de colaboraciones con H en La Habana. Graba también
con el grupo Dut, acompañado de invitados de todo el mundo, y con
gran cantidad de bandas. "No voy a mantener un grupo estable -dijo-; intento
algo más ambicioso. Pretendo juntarme con grupos con los que tengo
una complicidad, tanto ideológica como musical."
Después de dos conciertos en noviembre del año
pasado, directamente ligados a la cuestión vasca, comenzó
con su amigo Manu Chao y la Radio Bemba la gira clandestina Jai Alai Katumbi
Express. Katumbi es un barrio de Río muy querido por Manu Chao.
La gira se convirtió de inmediato en un inmenso éxito. A
bordo de un viejo autobús británico de dos pisos, rentado
para la ocasión, con 17 literas, han recorrido el territorio español
convocando multitudes. Frente al público, Fermín sigue siendo
allí el gran animador que siempre es, el hombre que derrocha energía
frente al auditorio.
Fiel a sí mismo y a la causa que enarbola, el músico
vasco ha tenido que padecer regularmente los ataques de los españolistas.
Antes de las últimas cancelaciones de sus conciertos en Málaga
y Murcia, fue abucheado en la ceremonia de los Premios de Música
en Madrid, al criticar el cierre del diario vasco Egunkaria mientras
recibía el premio a la mejor canción en euskera, por su obra
In-Komunikazio.
Amarga ironía la de Fermín Muguruza, abucheado
por colegas. "Incomunicación total/soledad, desazón/tristeza,
inquietud, angustia.../incomunicación total", reza el estribillo
de la canción de su más reciente entrega disquera, precisamente
la que fue premiada. Ese grito de desolación al que hace referencia
es el mismo que hoy se escucha en la intolerancia de quienes quieren impedir
que cante.
Triste paradoja la de este artista. Convencido de que
"el mestizaje musical es uno de los antídotos más eficaces
contra la ola de racismo, de xenofobia", él mismo es hoy víctima
de la intolerancia, el racismo y la xenofobia que, a lo largo y lo ancho
del Estado español, se vive contra todo aquello que se identifique
con lo vasco.
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