Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 14 de enero de 2002
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028n1mun Ť Pasados los parabienes de fin de año, la realidad es la "nueva guerra", el temor y la muerte

Los neoyorquinos iniciaron 2002 con promesas y la confianza de tener a Dios de su lado

Ť El espíritu patriótico se renueva en canciones, deportes, películas y actividades cotidianas

DAVID BROOKS CORRESPONSAL

Nueva York, 13 de enero. El año empezó aquí con guerra y con promesas. Hollywood, la música country, el rock y el rap se incorporaron al conflicto, mientras todos insisten que "Dios está de nuestro lado".

El presidente George W. Bush y sus asesores afirman que la "nueva guerra" contra el "terrorismo" será a largo plazo. Hay una lista de países en la fila como próximos campos de batalla, entre ellos Irak, Somalia, Sudán y Filipinas.

También sigue la guerra en el frente interno, aquí, con cientos de presos, nuevos poderes de investigación para las fuerzas de seguridad, más vigilancia en las fronteras, en los aeropuertos, más límites sobre derechos civiles. Y claro, sigue sin resolverse el ataque, muy posiblemente de origen estadunidense, del ántrax.

baseball_fans_x9oA pesar de las referencias obligadas a la paz y la felicidad que hubo durante las pasadas fiestas navideñas y de fin de año, la realidad es de temor, muerte, guerra en defensa, dicen, de "nuestra forma de vida", de la civilización, de la propia libertad y la paz.

El patriotismo se vuelve un producto cultural propagandístico, y los artistas comerciales se suman a esta campaña. La canción numero uno de country en este momento, God Bless the USA, de Lee Greenwood, celebra el "orgullo de ser estadunidense", y que después del 11 de septiembre inundó las estaciones de radio. La canción, que sonaba unas 50 veces a la semana en las estaciones de radio, llegó a ser escuchada cuatro mil veces por semana, según The New York Times.

Ahora, artistas desde Neil Young hasta Clint Black, otra estrella de country, se suman a decenas de músicos que han participado en conciertos de apoyo y asistencia a las víctimas del 11 de septiembre, y han convertido este momento patriótico en producto comercial. The Who, Bon Jovi, Paul McCartney, y hasta los artistas de rap y hip hop han producido himnos, baladas, corridos que buscan expresar el desafío, valentía, unidad y orgullo patriótico ante un nuevo enemigo.

También hay un primer producto de la nueva iniciativa entre Washington y Hollywood, qué resultó de dos reuniones, registradas en el año que acaba de pasar, entre ejecutivos de las empresas del espectáculo y una delegación de la Casa Blanca, encabezada por el principal asesor de Bush, Karl Rove, para buscar la manera en que Hollywood podría "contribuir" al esfuerzo de la guerra. El resultado: un corto de tres minutos y cinco segundos llamado "El espíritu de América", que contiene fragmentos patrióticos, o que demuestran el alma del país o que elogian "el ser americano", seleccionados de 110 películas clásicas estadunidenses. El corto se proyectará en por lo menos la cuarta parte de todas las 35 mil pantallas de cine en Estados Unidos. Habrá más esfuerzos parecidos para televisión y otros medios.

En cada evento deportivo se canta el himno nacional, como siempre, pero ahora también se canta God Bless America. En el intermedio de los partidos de fútbol americano, el espectáculo es más patriótico que nunca, con las porristas ahora vestidas en colores de la bandera.

Y a fines del 2001, hubo mensajes navideños a las tropas por los elencos de programas de televisión. A esto se añaden nuevas campañas de publicidad para visitar museos de guerra ?para ver a los "héroes"? tal como el portaviones-museo Intrepid, en el puerto de Nueva York.

Películas recientemente estrenadas como Black Hawk Down, son ofrecidas como documentos importantes sobre la experiencia actual. Se elogia la historia bélica de Estados Unidos (con la notable excepción de Vietnam) en diversos programas supuestamente "noticiosos". Y actividades comoel shopping, el teatro, el turismo, viajes en avión, son presentadas como actos patrióticos. A veces se podría interpretar que la recesión económica es parte de un ataque terrorista, y un ciudadano tiene el deber de comprar más. Y, casi sin excepción, toda mención de guerra, de actos patrióticos, de "heroísmo", es acompañado con la referencia obligada a Dios.

Siempre ha sido así. Todas las guerras y acciones bélicas de este país siempre han contado con Dios como general supremo. Dios no sólo bendice a América, como dice la canción patriótica, sino también todas sus aventuras en el mundo en defensa del bien contra el mal.

Así, uno recuerda la vieja canción de Bob Dylan, donde cuenta cómo fue educado desde la primaria sobre las guerras de Estados Unidos, desde las campañas contra los indígenas, la Guerra Civil, la guerra contra España, la Primera Guerra Mundial, y la de Vietnam, entre otras. Y cómo en cada una, se repetía que "teníamos a Dios de nuestro lado". Dylan habla también de cómo se les enseñó a odiar a los rusos, como antes a los enemigos del pasado. En la canción se pregunta Dylan ¿de qué se han tratado estas guerras? ¿para que murieron tantos? si alguien en verdad puede explicarlo.

La canción concluye que si Dios en verdad está "de nuestro lado, detendrá la próxima guerra". Habrá que ver de que lado está este 2002.

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