Aumenta la fuga de profesionales que buscan un mejor futuro en EU
Ť Pese a su preparación académica, uno de cada 10 vive en situación de pobreza después de migrar
CLAUDIA HERRERA BELTRAN
La migración de mexicanos altamente calificados a Estados Unidos es creciente. El Consejo Nacional de Población (Conapo) asegura que hay una "fuga cuantiosa" de personas con estudios de licenciatura o posgrado a ese país: poco más de un cuarto de millón de connacionales que residen en EU cursó esos niveles educativos.
Así,
por cada 25 migrantes mexicanos mayores de 20 años de edad, uno
hizo estudios universitarios. De esos 255 mil migrantes con niveles de
escolaridad altos, 40 por ciento ya adquirió la nacionalidad estadunidense.
El análisis, basado en la Encuesta Nacional de Migración en la Frontera Norte y los resultados del censo poblacional de 2000, asegura que la salida de profesionales es muy numerosa y tiene un "alto costo" para el desarrollo de México, porque implica la transferencia de un valioso recurso humano, en cuya formación el país invirtió gran cantidad de dinero.
Los resultados del estudio rompen con la imagen tradicional del migrante de baja escolaridad. Indican que de 7.1 millones de mexicanos mayores de 15 años de edad que radican en el vecino país del norte, hay 255 mil que cursaron altos niveles educativos. Las estadísticas señalan que 45 por ciento de los migrantes de nuestro país tienen una escolaridad inferior a secundaria completa, en tanto que 55 por ciento cuenta con una escolaridad de secundaria completa o más.
Sin embargo, no todos los profesionales cumplen el anhelo de mejorar su nivel de vida. Uno de cada diez vive en situación de pobreza, que es un porcentaje equivalente a la mitad del registrado entre los mexicanos con una escolaridad menor.
El Conapo considera que este tipo de desplazamiento es "casi invisible", pero tiene repercusiones graves en México. De los 4 millones 700 mil mexicanos de 20 años o más que obtuvieron su licenciatura, maestría o posgrado en las últimas décadas, hay más de 250 mil que residen en EU.
Perfil de los profesionales que cruzan la frontera
La mayoría de los mexicanos calificados que van en busca del sueño americano son jóvenes, están casados, tienen empleo, son asalariados y laboran en los sectores comercial y de servicios.
? Tres de cada cuatro son jóvenes o adultos de entre 20 y 44 años de edad y el resto tiene 45 años o más.
?Tres de cada cuatro están casados o unidos.
?Cuatro de cada diez viven en hogares con menos de cuatro miembros. Casi cinco de cada diez se encuentran establecidos en casas de entre cuatro y seis integrantes.
?Más de la mitad de los actuales residentes con una escolaridad equivalente a licenciatura o posgrado ingresó a EU antes de 1986. Uno de cada cuatro entró entre 1986 y 1993 y una proporción similar lo hizo en el periodo 1994-2000.
?Dos de cada tres residen en California (40 por ciento) y Texas (27 por ciento).
?Tres de cada cuatro tienen empleo. Sólo 2.5 por ciento están desocupados y y 21.6 por ciento son económicamente inactivos.
?Seis de cada diez migrantes con altos niveles de preparación trabajan entre 35 y 44 horas a la semana; uno de cada cuatro labora 45 horas o más. Y el resto lo hace menos de 35 horas.
¿Por qué se fugan los talentos?
Las bajas remuneraciones, las oportunidades laborales insuficientes, así como las enormes brechas salariales entre México y Estados Unidos son las principales causas de los numerosos desplazamientos de personas altamente calificadas, explica el estudio.
Además menciona que muchos de ellos piensan que la falta de información adecuada o actualizada sobre las oportunidades laborales en México y la reiterada presencia de "vicios" en las prácticas de reclutamiento de personal (favoritismo), nepotismo y corrupción impiden o dificultan su retorno.
En cambio en EU, concluye el estudio, la gran mayoría de los connacionales alcanzan su cometido: encuentran empleo y obtienen ingresos suficientes y estables para brindar a ellos y a sus familias condiciones de vida más favorables de las que podrían encontrar en México.
Otros profesionales más, dice Conapo, están a la espera de conseguir una oportunidad laboral o mejorar sus ingresos actuales, lo que generalmente ocurre a medida que aumenta su tiempo de estancia en Estados Unidos, multiplican sus contactos personales y experiencia, además de que dominan el idioma inglés.
Ante esta fuga "cuantiosa" de profesionales mexicanos a territorio de EU, considera que conviene impulsar una política pública para evitar este problema y estimular el retorno de este capital humano.
Ť El gasto federal en educación superior representa menos de 0.6 por ciento del producto interno bruto. Este porcentaje ha venido disminuyendo: en 1994 fue de 0.66 por ciento del PIB; en 1995 fue de 0.59 por ciento; en 1996 de 0.54; en 1997 de 0.50; en 1998 de 0.49; en 1999 de 0.48 por ciento y en el 2000, después del largo conflicto en la UNAM, se elevó ligeramente para colocarse en 0.54 por ciento. Este porcentaje no llega ni a la mitad del 1.1 por ciento del PIB recomendado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico como "el mínimo necesario" para impulsar la educación superior.
Ť El presupuesto por estudiante universitario disminuyó drásticamente en el sexenio pasado, ya que la matrícula creció en 16.9 por ciento. Por ejemplo, en 1994, ante una matrícula de 978 mil 220 estudiantes de educación superior, se destinaron 8 mil 784 pesos, en promedio, por alumno. Seis años después, ante una matrícula de 1 millón 143 mil 687 estudiantes, el gasto por estudiante se redujo a 6 mil 309 pesos. El 70 por ciento de los estudiantes de educación superior está en instituciones públicas.
Ť El gasto federal en educación superior se redujo durante todo el sexenio anterior en términos de precios reales, al pasar de 8 mil 593. 6 millones de pesos en 1994 a 7 mil 232 millones de pesos en 1999. Sólo hasta 2000 se eleva el presupuesto ?como efecto del conflicto en la UNAM? aprobándose un presupuesto de 29 mil 216 millones de pesos, que en términos reales representó un incremento de 10 por ciento en comparación con 1994.
Ť La contracción del gasto en educación superior ha sido brutal. Mientras que en el sexenio de Miguel de la Madrid por cada 100 pesos que se gastaba en el sector educativo, 29 pesos se destinaban a la educación superior, con Ernesto Zedillo esta proporción cayó a 11 pesos.
FUENTE: OBSERVATORIO CIUDADANO DE LA EDUCACION (COMUNICADO 34)