Ť Un grupo de relaciones interraciales analizará la situación de la comunidad negra
Levanta alcalde el toque de queda en Cincinnati
AP, REUTERS, DPA Y AFP
Washington, 16 de abril. El presidente, George W. Bush, manifestó hoy su apoyo a la policía de Cincinnati en su esfuerzo por frenar la ola de violencia que afectó la ciudad la semana pasada tras el asesinato de un joven negro a manos de un uniformado, mientras el alcalde local, Charlie Luken, levantó el toque de queda impuesto el jueves pasado y anunció la creación de un grupo de relaciones interraciales para analizar la situación de la comunidad negra.
El
vocero presidencial, Ari Fleischer, indicó que Bush "es sensible"
a los reclamos de los negros "que han generado las tensiones en Cincinnati.
Es un momento muy delicado. Es delicado para las fuerzas del orden que
el presidente apoya con energía. Es delicado para mucha gente de
la comunidad (negra) que cree que no se atienden sus reclamos".
Luken también defendió a la fuerza policial y aseguró que "son buenas personas haciendo un buen trabajo". En conferencia de prensa el alcalde indicó que "no habrá toque de queda por hoy", aunque no quedó claro si el levantamiento de la prohibición aplica sólo para este lunes.
La medida de Luken contra la violencia se aplicó de las ocho de la noche a las seis de la mañana, después de tres días de enfrentamientos entre la policía y miembros de la comunidad negra que dejaron un saldo de varios comercios incendiados, saqueos y agresiones a automovilistas.
El funcionario se declaró preocupado por las denuncias de un ataque policial ocurrido el sábado durante el funeral de Timothy Thomas --asesinado el pasado 7 de abril por el policía Steve Roath-- que dejó saldo de cuatro heridos, entre ellos dos niñas negras y una maestra blanca de 34 años que continúa hospitalizada.
Luken indicó que los policías involucrados en el incidente, quienes no fueron identificados, serán reubicados en espera de una investigación, pero no serán suspendidos de sus funciones.
Por otra parte, este lunes comenzó el juicio contra Thomas Blanton, de 62 años, acusado de participar en un atentado con explosivos ocurrido en 1963 en una iglesia bautista de Birmingham, Alabama, en el que murieron cuatro niñas negras. El proceso inició con la elección del jurado, que probablemente continuará toda la semana.
Blanton, miembro del Ku Klux Klan (KKK) es uno de los cuatro sospechosos del atentado: Bobby Frank Cherry, de 71 años, cuyo juicio fue aplazado en forma indefinida porque padece demencia senil; Robert Edward Chamberliss, condenado en 1971 y quien falleció en prisión ocho años después, y Herman Cash, muerto en 1994 sin haber sido acusado. Todos eran integrantes del KKK.
Thomas Blanton se ha declarado inocente, y su abogado John Robbins indicó que su cliente "cree que ha sido descrito de manera injusta y que no puede tener un proceso justo en Birmingham", ciudad que en los años de 1950 y 1960 se vio afectada por varios atentados con explosivos en contra de la comunidad negra que luchaba por sus derechos.
El 1963 el FBI identificó a los cuatro sospechosos, pero su director J. Edgar Hoover cerró las investigaciones al considerar que las pruebas eran insuficientes. Las pesquisas se reabrieron en 1971 y en 1984 el Departamento de Justicia publicó un informe en el que concluyó que Hoover bloqueó el caso, pero el documento no fue suficiente para llevar a nadie a los tribunales.
En 1997 el documental Cuatro pequeñas niñas, de Spike Lee, provocó fuertes reacciones y un día después de su estreno el FBI anunció una nueva investigación.