MARTES Ť 13 Ť MARZO Ť 2001

Ť Los atletas con discapacidad intelectual regresaron de Alaska con 5 preseas

Sobresale México en las Olimpiadas Especiales

Ť Ya piensan en volver a los entrenamientos para competir en Irlanda 2003

ANA MONICA RODRIGUEZ

Con las expectativas deportivas cumplidas "cien por ciento" y con la satisfacción de haber obtenido cinco medallas, regresó la delegación mexicana de atletas con discapacidad intelectual que participó en los séptimos Juegos Mundiales de Invierno, los cuales se realizaron en Anchorage, Alaska.

Con el mismo optimismo con que partió, la delegación de 35 atletas trajo para México 2 preseas de oro y una de plata en la modalidad de patinaje artístico, el representativo de hockey sobre hielo se adjudicó la medalla plateada y la escuadra unificada de hockey consiguió el metal de bronce, en una intensa disputa con representantes de 80 países que tomaron parte en las denominadas Olimpiadas Especiales.

"Superamos ampliamente las expectativas que teníamos antes de la competencia, ya que en un principio nos habíamos propuesto conseguir seis preseas, de las cuales obtuvimos cinco, porque una de nuestras mejores atletas no pudo asistir por problemas de salud", expresó Ramón García director técnico nacional, quien agregó que será en Irlanda 2003 cuando el representativo de México vaya por más medallas.

A su llegada al aeropuerto capitalino el jefe de la delegación agregó que los atletas nunca perdieron la fe y la esperanza ante el compromiso adquirido con su país, y destacó que pese a la falta de apoyo para estos jóvenes, lograron cerrar con éxito una de las justas más competitivas en la historia de las Olimpiadas de Invierno.

Destacó que ahora la preparación de los deportistas mexicanos se complementará con el campeonato nacional del próximo año, que será selectivo para la versión octava de la competencia y añadió que se espera en esa justa obtener una cantidad mayor de medallas.

Entre los deportistas que subieron al podio destacan Ana Millán, Miguel Robles y Moisés Visconty, quienes pese a su discapacidad intelectual lograron obtener el reconocimiento nacional e internacional en sus disciplinas.

El guanajuatense Miguel Robles, de 14 años, comentó que para lograr el metal dorado tuvo que entrenar mucho y prepararse para competir con países como Rusia y China, entre los que sobresalió gracias a su constante preparación.

Entre sonrisas y acompañados de sus familiares, que los esperaban en la sala de usos múltiples del aeropuerto, los deportistas se mostraron contentos por haber enaltecido el nombre de México con "pundonor y con el deseo de superarse en sus vidas".

Los deportistas que asistieron a esta justa internacional son originarios de Guanajuato, Hidalgo, Nuevo León y Yucatán. Ganaron su boleto para Anchorage al competir exitosamente en los juegos nacionales de la especialidad, realizados en Puebla y Mérida en septiembre y octubre de 2000.