LUNES Ť 22 Ť ENERO Ť 2001

Ť Con precios de desecho se desplaza a ganaderos mexicanos

Importado de EU; 80% del consumo nacional de carne

Ť Por falta de vigilancia entran de contrabando 400 mil toneladas anuales

Ť Más de la mitad del total tiene 3 meses de congelación y baja calidad
 

VICTOR CARDOSO

Bajo el disfraz del libre comercio, México se convirtió en el principal comprador de carne de Estados Unidos pues al año adquiere de manera oficial 420 mil toneladas. Sin embargo, se estima que otras 400 mil toneladas anuales ingresan por la vía del contrabando a causa de que falta una mayor vigilancia y rigor en la inspección aduanal.

Según la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino (AMEG) toda la carne proveniente de Estados Unidos carniceria-carnicero-carne ingresa a precios menores al costo de producción que tiene en ese país y, por supuesto, a los que rigen en el mercado nacional. Además, en buena medida más del 50 por ciento se congela por más de tres meses, lo que demerita su calidad.

Las 420 mil toneladas de carne que ingresan al mercado mexicano legalmente representan 39 por ciento del consumo nacional, pero si se añade el contrabando, esa cifra se eleva hasta el 80 por ciento de lo que consumen los mexicanos de este alimento.

El director general de la AMEG, Enrique López López, afirmó que los productos cárnicos exportados a México se venden ''a precios de desecho'', muy por debajo de los vigentes en el mercado mexicano, a consecuencia de lo cual se desplaza a los ganaderos nacionales y se crea una competencia desleal que afecta a una industria generadora de 4.7 millones de empleos directos e indirectos.

Mientras tanto, el director de Finanzas de Grupo Viz, uno de los principales productores nacionales de carne, Efraín Reséndiz Patiño, señaló que los principales exportadores de Estados Unidos son las empresas IBP, Excel, Conagra y Farmland, las cuales concentran 80 por ciento de las ventas.

Señaló que entre 1995 y 1999 el crecimiento de las importaciones de carne ha hecho que la producción nacional decaiga 12 por ciento anual y que el hato ganadero se redujera 30 por ciento.

Si entre 1997 y 1998 las importaciones de carne procedente de Estados Unidos representaban sólo 5 por ciento del consumo nacional, y para el año pasado la cifra se elevó a 30. Actualmente llega a cerca del 40 por ciento.


 
Competencia desleal

A partir de 1988 las importaciones de carne quedaron libres de aranceles, pero no fue sino hasta 1995, con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuando comenzaron a crecer de manera significativa, porque el precio es mucho menor al del mercado nacional.

Para ilustrar el problema, el director general de la AMEG, Enrique López López utilizó el ejemplo del pollo: en Estados Unidos se consume casi exclusivamente la pechuga, que tiene un precio de 4 dólares el kilogramo. El costo de producción es de 2 dólares, lo que sólo con la venta de esa pieza deja una utilidad de dos dólares. El resto del ave es procesada como pasta para elaborar embutidos y su venta aumenta las ganancias.

''Lo mismo pasa con el bovino, porque en el mercado local sólo se venden los cortes de carne deshuesada ?regularmente a un precio de 2.30 dólares el kilo, que cubre el costo de producción? y el resto, que es carne con hueso, se exporta a 1.30 o 1.50 dólares el kilogramo, frente a la cotización de 15 pesos el kilo de res en pie, de 22 pesos en canal y de 25 pesos de pulpa'', explicó.

No obstante, al país ingresan otros tipos de cárnicos como vísceras, cabeza, patas, etcétera, donde el diferencial de precios es todavía mayor.

Tan atractivo fue el negocio surgido a partir de la liberación del mercado mexicano, que se propició el contrabando, la falsificación de permisos de importación, así como de certificados de clasificación y fecha de sacrificio.

En 1998, por presiones de la AMEG, la entonces Secretaría de Comercio (hoy de Economía) comenzó una investigación contra las importaciones de carne procedentes de Estados Unidos y como resultado se determinó aplicar un arancel del 15 por ciento. Sin embargo, ese arancel sólo fue para las importaciones documentadas y hechas particularmente por tiendas de autoservicio. De su aplicación quedaron exentos los denominados ''brockers'' o introductores libres, quienes son los responsables del contrabando.

Durante la investigación se detectó la existencia de ocho empresas fantasma (Grandez Trading, Export Packers Company Unlimited, GM International Sales, R.W. Meats LTD, Food Product Trading & Distribuiting Co., S.A.K.S. Foods Int, El Paso Foods Processors y Excel Corporation) y se retiró el permiso de importación a otras 18 compañías debido al cúmulo de irregularidades descubiertas.

Pero ni la detección de las empresas fantasma, ni el retiro de permisos, ni la aplicación de aranceles corrigió la distorsión a que se llevó el mercado mexicano de la carne, afirmó López López.

Recordó que las cuotas compensatorias no dejaron satisfechos ni a los estadunidenses, quienes buscan su eliminación, ni a los mexicanos que pretenden elevarlas, y el problema se llevó a un panel de controversias ante el TLCAN, el cual se encuentra en proceso de designar a los panelistas. (VICTOR CARDOSO)